Objetivo:
Clarificar en el glosario personal del alumno las diferencias que existen entre
estos términos.
¿Qué es el liderazgo?
El liderazgo es un conjunto de habilidades que sirven
para influenciar en la manera de pensar o de actuar de otras personas.
Sin embargo, este término tampoco debe enfocarse nada
más que en el hacer cambiar de parecer a las personas. Porque un líder también
tiene la capacidad de tomar la iniciativa y proporcionar ideas innovadoras, y
no solo de dar órdenes.
El liderazgo tampoco equivale a una distribución
desigual de poder. Y aunque sea el líder el que tenga la última palabra, es el
trabajo en equipo el que da los mejores resultados.
“Si quieres ir rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, camina
acompañado” (proverbio africano)
La importancia del liderazgo es más que evidente en
muchos ámbitos de la vida, incluso más allá del liderazgo empresarial. Puesto
que el líder es el responsable de la consecución de los objetivos de una manera
mucho más efectiva y rápida.
El liderazgo no es plano, y dependiendo del contexto
en donde se desarrolle puede determinar la clase de transformación social de la
que es capaz. Tiene, por tanto, una función dentro de la organización,
comunidad o sociedad que destaca por su relevancia e influencia.
El liderazgo también puede ser interpretado como una
forma de ser, una manera de dirigir y ver cómo las cosas que se van moldeando
con el paso de los años. Es un proceso de interacción entre los miembros de un
grupo interesado en el progreso de la organización para la que se trabaja.
En pocas palabras, la importancia del liderazgo recae
en que es la pieza clave para la supervivencia de cualquier organización. Más
si se toma en cuenta que la capacidad para saber guiar y dirigir es el centro
de la misma.
Por ejemplo, una organización puede que tenga un
control óptimo, una planeación adecuada, los recursos de primera calidad, no
podrá sobrevivir a la falta de un líder que sea apropiado para sus metas.
6 mitos sobre el liderazgo
Existe mucha información acerca de lo que está o no
está bien en materia de liderazgo. No obstante, este exceso de información ha
sido el responsable de la creación de muchos mitos con respecto a la forma
correcta de establecer una posición de líder.
Es por eso, que conocer cuáles son los mitos más
difundidos sobre el liderazgo es una buena forma de evitar caer en los mismos.
Estos son los más populares:
“Todos los manager son líderes”: Esto es falso debido
a que el “management” (administración, manejo) es más bien una subcategoría del
liderazgo, y para nada su equivalente. Los managers están capacitados para
monitorear y mantener sistemas. Un gran manager debe convertirse en un
verdadero líder, que impulse el mejor desarrollo de tu equipo.
“Para ser líder, tienes que nacer líder”: Otra gran
falsedad porque para ser un líder hace falta mucho más que tener una habilidad
innata para el liderazgo, más bien debe colocar en práctica esta habilidad para
ser un líder ejemplar. Por ejemplo, no porque alguien tenga una buena estatura
lo hará una estrella de baloncesto, para ello necesita practicar y practicar.
“Un líder siempre debe mandar”: Falso, para que un
equipo pueda funcionar hace falta de la cooperación y confianza de todos, algo
que se puede dar si se tiene a la cabeza un líder y no un jefe que se dedica
solo a dar órdenes.
“El liderazgo es sobre ambición”: Falso, si bien la
ambición no es mala, llega a serlo cuando las acciones que se realizan, solo lo
hacen en favor a ti. Al hacer esto en definitiva no se está liderando. Más bien
ocurre cuando por medio de esa ambición todos se benefician. En esta situación
sí se está logrando un buen liderazgo.
“Todos pueden liderar”: Y para finalizar esta lista,
una gran verdad, es cierto que todos pueden liderar siempre y cuando tengan el
deseo de hacerlo. También hay que entender que no se puede obligar a nadie a
liderar porque es la voluntad un factor clave para esta acción.
Poder jerárquico
Según la enciclopedia jurídica …”Poder perteneciente
al superior sobre los actos de sus subalternos, que comprende tradicionalmente
un poder de instrucción, un poder de reforma (anulación o corrección) y un
poder de sustitución de acción, pero cuya amplitud real no es uniforme en todas
las hipótesis. “
Elementalmente, cuando hablamos de autoridad pensamos
en una jerarquía, es decir, una correlación de un superior a un subordinado.
Así pues, la persona que ostenta la autoridad es alguien que posee un mando,
poder o una magistratura. Hay quienes la definen como el poder para imponerse a
otros, para hacer obedecer. Se refiere al poder legal reconocido o concedido
por las instancias de la sociedad.
En el mismo orden de idea, la autoridad está para
hacer cumplir las normas, las leyes o los criterios establecidos; en
definitiva, para actuar en lo conocido. Tan solo tiene que velar todos los
problemas de índole técnico, y que por lo tanto tengan solución conocida, se
lleven a cabo. La figura de autoridad en consecuencia, tiene capacidades
técnicas para ejercer su poder dentro del grupo.
Cuando se habla de liderazgo nos estamos refiriendo a
una capacidad de un ser humano para influir en las personas. Normalmente se
influye para canalizar esfuerzos hacia el logro de ciertos objetivos. Por
tanto, es un proceso de influencia social a través del cual una persona
moviliza y recluta la ayuda de otros para alcanzar un objetivo colectivo.