En el laboratorio se manejan gran cantidad de productos y
se efectúan diversas operaciones que conllevan la generación de residuos, en la
mayoría de los casos peligrosos para la salud y el medio ambiente. Aunque el
volumen de residuos que se generan en los laboratorios es generalmente pequeño
en relación al proveniente del sector industrial, no por ello debe
minusvalorarse el problema.
Unas adecuadas condiciones de trabajo en el laboratorio
implican inevitablemente el control, tratamiento y eliminación de los residuos generados
en el mismo, por lo que su gestión es un aspecto imprescindible en la organización
de todo laboratorio.
Otra cuestión a considerar es la de los derrames, que si
bien tienen algunos aspectos coincidentes con los métodos de tratamiento para
la eliminación de residuos, la actuación frente a ellos exige la consideración
de otros factores como la rapidez de acción, aplicación de métodos de
descontaminación adecuados, etc.
Para una correcta realización de lo indicado anteriormente
es aconsejable designar personas responsables, así como facilitar una completa
información a todo el personal del laboratorio sobre estos temas.
Clasificación de los residuos
El tipo de tratamiento y gestión de los residuos del
laboratorio depende, entre otros factores, de las características y
peligrosidad de los mismos, así como de la posibilidad de recuperación, de
reutilización o de reciclado, que para ciertos productos resulta muy
aconsejable.
Si consideramos su peligrosidad se podría establecer la
siguiente clasificación.
Residuos no peligrosos
Estos residuos, considerando sus propiedades, pueden
eliminarse mediante vertidos, directamente a las aguas residuales o a un vertedero.
Si aún no considerándose peligrosos, son combustibles, se pueden utilizar como
combustibles suplementarios, como ocurre, por ejemplo, con los aceites, que, si
son "limpios", se pueden eliminar mezclándolos con combustibles; los
aceites fuertemente contaminados, en cambio, deberán ser procesados en función
de los contaminantes que contengan (metales, clorados, etc.).
Residuos químicos peligrosos
Combustibles
Pueden utilizarse como combustible suplementario o
incinerarse. Debe controlarse la posible peligrosidad de los productos de combustión.
Las NTP son guías de buenas prácticas. Sus indicaciones no
son obligatorias salvo que estén recogidas en una disposición normativa
vigente. A efectos de valorar la pertinencia de las recomendaciones contenidas
en una NTP concreta es conveniente tener en cuenta su fecha de edición.
No combustibles
Pueden verterse a las aguas residuales o vertederos
controlados siempre que previamente se haya reducido su peligrosidad mediante tratamientos
adecuados.
Explosivos
Son residuos con alto riesgo y normalmente deben ser
manipulados fuera del laboratorio por personal especializado.
Gases
Su eliminación está en función de sus características de
peligrosidad (tóxicos, irritantes, inflamables). Para su eliminación, deberán tenerse
en cuenta las normativas sobre emisión existentes.
Residuos biológicos
Deben almacenarse en recipientes específicos
convenientemente señalizados y retirarse siguiendo procesos preestablecidos. Normalmente
se esterilizan y se incineran.
Residuos radiactivos
Para su eliminación deben considerarse sus características físico-químicas
así como su actividad radiactiva y vida media (tiempo de semidesintegración).
Su almacenamiento debe efectuarse en recipientes específicos debidamente señalizados
y deben retirarse de acuerdo a los procedimientos establecidos. Su gestión es
competencia del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN).
Factores a considerar para la eliminación de residuos
Los residuos generados en el laboratorio pueden tener
características muy diferentes y producirse en cantidades variables, aspectos que
inciden directamente en la elección del procedimiento para su eliminación.
Entre otros, se pueden citar los siguientes factores:
● Volumen de residuos generados.
● Periodicidad de generación.
● Facilidad de neutralización.
● Posibilidad de recuperación, reciclado o reutilización.
● Coste del tratamiento y de otras alternativas.
● Valoración del tiempo disponible.
Todos estos factores combinados deberán ser
convenientemente valorados con el objeto de optar por un modelo de gestión de residuos
adecuado y concreto. Así por ejemplo, si se opta por elegir una empresa
especializada en eliminación de residuos, se debe concertar de antemano la
periodicidad de la recogida y conocer los procesos empleados por la empresa,
así como su solvencia técnica. La elección de una empresa especializada es
recomendable en aquellos casos en que los residuos son de elevada peligrosidad
y no les son aplicables los tratamientos generales habitualmente utilizados en
el laboratorio.
Procedimientos para eliminación-recuperación de residuos
Los procedimientos para la eliminación de los residuos son
varios y el que se apliquen unos u otros dependerá de los factores citados anteriormente,
siendo generalmente los más utilizados, los siguientes:
Vertido
Recomendable para residuos no peligrosos y para peligrosos,
una vez reducida ésta mediante neutralización o tratamiento adecuado.
El vertido se puede realizar directamente a las aguas
residuales o bien a un vertedero. Los vertederos deben estar preparados convenientemente
para prevenir contaminaciones en la zona y preservar el medio ambiente.
Incineración
Los residuos son quemados en un horno y reducidos a
cenizas. Es un método muy utilizado para eliminar residuos de tipo orgánico y material
biológico. Debe controlarse la temperatura y la posible toxicidad de los humos
producidos. La instalación de un incinerador sólo está justificada por un
volumen importante de residuos a incinerar o por una especial peligrosidad de
los mismos. En ciertos casos se pueden emplear las propias calderas disponibles
en los edificios.
Recuperación
Este procedimiento consiste en efectuar un tratamiento al
residuo que permita recuperar algún o algunos elementos o sus compuestos que su
elevado valor o toxicidad hace aconsejable no eliminar. Es un procedimiento
especialmente indicado para los metales pesados y sus compuestos.
Reutilización - Reciclado
Una vez recuperado un compuesto, la solución ideal es su
reutilización o reciclado, ya que la acumulación de productos químicos sin uso
previsible en el laboratorio no es recomendable. El mercurio es un ejemplo
claro en este sentido. En algunos casos, el reciclado puede tener lugar fuera
del laboratorio, ya que el producto recuperado (igual o diferente del contaminante
originalmente considerado) puede ser útil para otras actividades distintas de
las del laboratorio.
Procedimientos generales de actuación
Seguidamente se describen los procedimientos generales de
tratamiento y eliminación para sustancias y compuestos o grupos de ellos que
por su volumen o por la facilidad del tratamiento pueden ser efectuados en el
laboratorio, agrupados según el procedimiento de eliminación más adecuado.
Recomendaciones generales
Seguidamente se resumen una serie de recomendaciones
generales aplicables al tratamiento de residuos en el laboratorio:
● Deben considerarse las disposiciones legales vigentes,
tanto a nivel general, como local.
● Consultar las instrucciones al objeto de elegir el
procedimiento adecuado.
● Informarse de las indicaciones de peligro y condiciones
de manejo de las sustancias (frases R y S).
● No se deben tirar al recipiente de basuras habitual
(papeleras, etc.), trapos, papeles de filtro u otras materias impregnables o impregnadas.
● Previamente se debe efectuar una neutralización o
destrucción de los mismos.
● Deben retirarse los productos inflamables.
● Debe evitarse guardar botellas destapadas.
● Deben recuperarse en lo posible, los metales pesados.
● Se deben neutralizar las sustancias antes de verterlas
por los desagües y al efectuarlo, hacerlo con abundante agua.
Cuando se produzcan derrames debe actuarse con celeridad,
pero sin precipitación, evacuar al personal innecesario, evitar contaminaciones
en la indumentaria y en otras zonas del laboratorio y utilizar la información
disponible sobre residuos.