¿Qué es un laboratorio?
Se conoce bajo el nombre de laboratorio a
aquellos espacios que se encuentran preparados para hacer
investigaciones, experimentos y trabajos, ya sean técnicos o bien, científicos.
Para esto, cuentan con instrumentos de
medida o equipos adecuados para la realización de
investigaciones, experimentos o incluso para efectuar prácticas que resulten
específicas de la rama de la ciencia de la cual forman parte.
Se debe tener en cuenta que las condiciones
ambientales de los laboratorios siempre se encuentran controladas, así como
también normalizadas.
De esta manera, lo que se intenta es garantizar
que no haya factores provenientes del exterior que modifiquen algún resultado y
asegurando así el mismo resultado cuando se repite más de una vez un
determinado procedimiento.
Clasificación de los laboratorios
Teniendo en cuenta el amplio espectro de
laboratorios que existen, los podemos clasificar, teniendo en cuenta su función,
de la siguiente manera:
1. Laboratorios de metrología: en ellos se efectúan estudios tanto de las unidades y
las medidas de las magnitudes, como de las exigencias técnicas de los métodos e
instrumentos que se usan para la medición. Los laboratorios de este tipo se
clasifican jerárquicamente teniendo en cuenta cuál es la calidad de sus
patrones:
- Nacional: en estos laboratorios se encuentran
el patrón primario así como también los nacionales de transferencia.
- Intermedio: estos laboratorios se encuentran en
los centros de investigación o incluso en ciertas universidades.
- Industriales: son aquellos laboratorios que se
encuentran en compañías, que los usan para realizar ensayos de control de
calidad.
2. Laboratorios clínicos: en ellos se llevan adelante los denominados análisis
clínicos, que se utilizan para prevenir, estudiar, diagnosticar y
tratar ciertos problemas vinculados con la salud.
Para llevar adelante estos estudios, los
especialistas toman muestras biológicas de sangre, fluidos,
orina o materia fecal. Estos estudios se concretan dentro de las áreas de la
hematología, bioquímica, endocrinología, parasitología, microbiología, inmunología.
Los laboratorios clínicos se pueden clasificar
según el nivel de complejidad del procesamiento de las diferentes muestras:
- De baja
complejidad: en estos
laboratorios se abordan los exámenes “de rutina”, que son
aquellos que no precisan de un equipo así como tampoco estructura
demasiado compleja, sino de un área delimitada para poder procesar las
muestras, un lugar donde poder tomarlas, y un área administrativa.
- De mediana
complejidad: en estos
laboratorios se analizan los exámenes tanto de inmunología como de
microbiología. Cuentan con un equipamiento y estructura superior, con
un importante volumen de personal preparado y muestras para garantizar la
cobertura de las guardias.
- De alta
complejidad: por último,
en estos laboratorios se analizan la mayor parte de los estudios.
Su infraestructura requiere contar con distintas áreas específicas.
3. Laboratorios científicos: La mayor parte de las ciencias naturales pudieron
progresar gracias al trabajo que se realiza dentro de estos espacios:
- De biología: en estos laboratorios se trabaja
con materiales biológicos de todo tipo: desde cultivos
celulares, pasando por órganos y terminando por tejidos, para así entender
de la mejor manera posible cómo es la fisiología de la especie estudiada.
Entre los equipos que se encuentran en estos laboratorios podemos
mencionar: microscopios, placas de petri, medios de cultivo y soluciones
fisiológicas.
- De química: en estos laboratorios se abordan
las propiedades de mezclas, compuestos, sustancia, así
como también elementos, que se usan para llevar adelante ensayos químicos.
- De física: donde se llevan a cabo experimentos en
áreas como electricidad, electrónica, dinámica, óptica, entre otros, que
requiere de un gran nivel de seguridad industrial.