Misión y visión
La
misión define principalmente cual es nuestra labor o actividad en el mercado,
además se puede completar haciendo referencia al público hacia el que va dirigido
y con la singularidad, particularidad o factor diferencial, mediante la cual
desarrolla su labor o actividad. Para definir la misión de nuestra empresa, nos
ayudará responder algunas de las siguientes preguntas: ¿Qué hacemos?, ¿cuál es
nuestro negocio?, ¿a qué nos dedicamos?, ¿cuál es nuestra razón de ser?,
¿quiénes son nuestro público objetivo?, ¿cuál es nuestro ámbito geográfico de
acción?, ¿cuál es nuestra ventaja competitiva?, ¿qué nos diferencia de nuestros
competidores?
La
visión define las metas que pretendemos conseguir en el futuro. Estas metas
tienen que ser realistas y alcanzables, puesto que la propuesta de visión tiene
un carácter inspirador y motivador. Para la definición de la visión de nuestra
empresa, nos ayudará responder a las siguientes preguntas: ¿Qué quiero lograr?,
¿dónde quiero estar en el futuro?, ¿para quién lo haré?, ¿ampliaré mi zona de
actuación?
La
misión, en el ámbito empresarial, hace referencia a los objetivos de una
empresa, sus actividades y la manera en que funciona la misma. En las misiones
empresariales quedan establecidas:
- ·
Planificaciones
- ·
Funciones
- ·
Medios
- ·
Fines perseguidos.
Por
ejemplo:
“Su
misión como funcionario es administrar correctamente los recursos estatales”.
“La
misión de la compañía es mejorar la calidad de los automóviles”.
La
misión de una empresa depende de la actividad que la organización realice, así
como del entorno en el que se encuentra y de los recursos de los que dispone.
Si se trata de una empresa, la misión dependerá del tipo de negocio del que se
trate, de las necesidades de la población en ese momento dado y la situación
del mercado.
La
visión de una empresa. por otro lado, se refiere a una imagen que la organización
plantea a largo plazo sobre cómo espera que sea su futuro, una expectativa
ideal de lo que espera que ocurra. La visión debe ser realista pero puede ser
ambiciosa, su función es guiar y motivar al grupo para continuar con el
trabajo.
Por
ejemplo:
“Su
visión como funcionario es encontrar una manera novedosa y eficiente de
administrar los recursos estatales”.
“La
visión de la compañía es convertirse en la productora de automóviles de mejor
calidad del mercado local”.
La
visión depende de la situación presente, de las posibilidades materiales
presentes y futuras tal y como las perciba la organización, de los eventos
inesperados que puedan ocurrir y de la propia misión que ya se haya plateado.
Ambos
conceptos juegan un papel importante como aspectos psicológicos y organizativos
en cualquier estrategia a largo plazo, sea esta empresarial, política,
personal, etc.
Una
vez que se tiene un objetivo determinado, ambos conceptos permiten situarse en el
presente (misión) y proyectarse hacia el futuro (visión) desde el plano
racional, ya que permite vincular medios y fines, y también desde el emocional,
ya que permite inspirar e incentivar a actuar incluso en situaciones
desfavorables.
Deben
formularse conjuntamente, ya que es importante que sean coherentes entre sí, y
que prevean las situaciones que pueden ocurrir dentro del plazo propuesto. No
debe olvidarse que ambas son parte de una estrategia, y sirven al propósito de
realizar un mismo objetivo.

