Objetivo: Definir cuales son mis intereses y aptitudes.
¿Qué profesión estudiar o a qué oficio dedicarse?
Esto puede significar para ti algo muy sencillo o muy difícil, o tal vez la decisión ya la hayas tomado, o quizás aún no tengas idea de qué vas a hacer al concluir la preparatoria.
Cualquiera que sea la situación en la que te encuentres, debes considerar que la orientación escolar juega un papel muy importante que te guía mediante un método, técnicas e instrumentos, a tomar la mejor decisión, a reafirmar o encontrar tu vocación, es decir, aquella que sea congruente con tus intereses, tus habilidades, con tu estilo de personalidad, y los valores que posees y habrás de practicar, entre otros factores que influyen tal decisión que se analizarán en el siguiente bloque.
Decidir sobre aquello a lo que piensas dedicarte el resto de tu vida, lo que te hará realizar tus anhelos, desarrollar tus capacidades, obtener los recursos económicos para satisfacer tus necesidades y gustos, etcétera, constituye un acto de suma importancia y responsabilidad en tu vida porque de ello depende tu realización personal. Imaginarte ejerciendo una tarea profesional, sirviendo a los demás, aportando a la sociedad y a ti mismo, debes visualizarlo como algo que te llene de satisfacción y orgullo.
Para elegir tu carrera puedes realizar diversas acciones, entre ellas destacan dos: la primera sería atender las instrucciones de tu orientador(a) para realizar algunas actividades y responder algunas pruebas que te ayudarán; y dos, sentir una profunda emoción de imaginarte ejerciéndola.
Ahora, retomemos el concepto de vocación, considerando que para que encuentres tu mejor opción, es preciso saber que en ello influyen factores internos y externos. Los primeros dependen de ti, se refieren a tus intereses y tus aptitudes. Posteriormente, revisaremos tus habilidades intelectuales, tu estilo de personalidad y los valores, no menos importantes.
Es indispensable que reflexiones y establezcas diferencias entre lo que te gusta o quieres hacer (intereses) y lo que puedes hacer o el reconocimiento de tus capacidades (aptitudes); así mismo, que consideres que la elección vocacional es una decisión individual, muy personal, que solo tú puedes tomar.
El saber qué te gusta o interesa y qué puedes hacer o cuáles son tus capacidades te lleva a descubrir para qué eres competente o cuáles son las competencias que más fácilmente lograrías desarrollar. Si tus competencias coinciden con las oportunidades que el entorno te ofrece, la realización de tus sueños y expectativas tendrá muy alta probabilidad de cumplirse.
Además de factores como los intereses y aptitudes, es necesario que consideres y analices otros tres elementos: competencia, preferencia y oportunidad.
Entendemos la competencia como los conocimientos, habilidades y actitudes que todos tenemos para la realización de algunas actividades.
La preferencia como el gusto o agrado que tenemos por alguna cosa o actividad, y finalmente la oportunidad como la circunstancia favorable que puede ser aprovechada para la realización de una acción.
Cuando no encontramos relación entre la competencia, la preferencia y la oportunidad, más aún, cuando son antagónicas (opuestas), los resultados en la toma de decisión pueden ser negativos y hacer que nos sintamos en desventaja o abandonemos lo que asumíamos como decidido.
Intereses
Son inclinaciones o aficiones que sentimos por ciertas actividades, objetos o situaciones. En gran medida, los intereses constituyen la guía que conduce nuestra vida y se van formando y manifestando desde que somos pequeños.
Los intereses en el área vocacional, dirigen a las personas a la realización de ciertas actividades. Juegan un papel muy importante en la elección de una carrera o profesión, pues cuando una tarea se desempeña con agrado y resulta satisfactoria, se tiene una mayor probabilidad de perfeccionarse y progresar en ella, pudiendo dedicarle todo el tiempo necesario sin que provoque tedio ni que se sienta cansancio. Más adelante realizarás una prueba psicométrica que te ayudará a confirmar tus intereses.
Aptitudes
Las aptitudes son las disposiciones naturales o adquiridas con que contamos las personas. Las podemos detectar porque se manifiestan cuando realizamos algo con facilidad y con mayor calidad, incluso si lo que estamos haciendo no nos satisface mucho. Esta palabra proviene del latín aptus, que significa “capaz para”. Las aptitudes se relacionan con las habilidades, es decir, una aptitud al desarrollarse o practicarse, te hace hábil en una determinada tarea.
Las personas nacemos dotadas de una serie de aptitudes generales que nos capacitan para las más diversas tareas; sin embargo, la especialización profesional exige el desarrollo de aptitudes específicas para su desempeño. Por ello es importante que durante tu proceso de definición y elección analices cuidadosamente qué aptitudes posees o necesitas desarrollar en función de los requerimientos de la carrera de tu preferencia.
Nota Interés: Situación de la vida diaria que más llama la atención, preferencia o inclinación hacia cierto tipo de actividades, eventos o cosas.
Nota Aptitud: Disposición natural o aprendida para realizar ciertas actividades.