OBJETIVO: La importancia de trazar correctamente objetivos
Meta: Se define como el resultado final esperado de un producto o servicio. Es el punto de referencia permanente para solucionar dudas o conflictos. La meta en se acepción más conocida y utilizada, es la finalidad o el objetivo que se ha trazado a cumplir en esta vida, por ejemplo, un estudiante de leyes, tendrá como meta la de recibirse de abogado, o en caso de las empresas, organismos públicos y gobierno, las metas son logros involucrados con un temática en particular que se van proponiendo como parte integrante de su trabajo y responsabilidad en el día a día.
Las metas individuales, corresponden a los propósitos de desarrollo de crecimiento profesional, como el de alcanzar un nivel socioeconómico mejor, o de profesionalizarse, como alcanzar un título universitario, un postgrado o un maestría. También hay metas más personales como la paz espiritual, la felicidad, el amor, etc. En lo laboral cada persona tiene metas, como lograr un ascenso a un mejor cargo, un traslado a una oficina i departamento de su interés.
Las metas colectivas corresponden a los grupos, dentro de los cuales podemos nombrar, la familia, la comunidad, la religión, el país, el continente, el mundo, empresas que son grupos heterogéneos de personas que persiguen metas comunes definidas por un grupo minoritario encargado de esta labor, gruido denominado administrativo. En la creación de empresas, el encargado de fijar muchas formas y dependiendo del ámbito en el cual se plantean pero hemos
tomado estas dos categorías, por considerarlas muy inclusivas, porque una meta es individual o es colectiva, cuando interviene más de uno en su logro.
Primer paso: Plantearse una meta clara y concreta.
Una “meta” puede ser cualquier cosa que se desee hacer o conseguir. Plantearse una meta de forma clara y concreta ayuda a tener éxito porque nos ayuda a identificar lo que queremos conseguir.
La meta que nos propongamos ha de reunir una serie de requisitos. Debe ser una meta:
• Sincera algo que realmente queramos hacer y deseemos alcanzar.
• Personal, no algo que venga impuesto por alguien de fuera.
• Realista, que veamos que es posible conseguir en un plazo relativamente corto de tiempo (unas cuantas semanas).
• Divisible que podamos determinar los pasos o cosas que hemos de hacer para conseguirla.
• Medible que podamos comprobar lo que hemos logrado y lo que nos falta por alcanzarla.
Ejemplos:
- Obtener una buena nota en una asignatura
- Llevarse bien con los hermanos
- Hacer deporte
- Ahorrar dinero
Segundo paso: Establecer las tareas que se deben realizar para logarla.
Tercer paso: Organizar las tareas en el orden que habría que realizarlas.
Si se intenta llevar a cabo todas las tareas al mismo tiempo, es muy probable que no se consiga nada. Para lograr una meta es muy interesante que se ordenen las tareas que se deben realizar y se establezca un plan de trabajo.
El orden se puede establecer de forma lógica, según la secuencia temporal en las que se tenga que realizar (para hacer una casa antes del tejado habrá que hacer los cimientos) o, en el caso de que las tareas no necesiten una secuencia temporal, se puede empezar por las tareas más sencillas y que requieran menos esfuerzo, dejando para el final las más difíciles o costosas.
Cuarto paso: Ponerlas en marcha y evaluar los logros que se vayan consiguiendo. Una vez elaborado el proyecto personal habría que comprometerse con él y ponerlo en práctica. Para llegar a conseguirlo es importante ir evaluando los esfuerzos realzados. Esto puede ser difícil hacerlo uno mismo, pero es relativamente sencillo si se pide a un familiar o a un amigo que nos ayude a evaluar nuestros progresos.