¿Qué es el Teatro?
El teatro es un arte escénico que tuvo origen en antiguos rituales mágicos, y que fue evolucionando hasta tomar la forma y complejidad que tiene hoy. La palabra teatro encuentra su origen en la palabra griega theatrón que significa “espacio para la contemplación”. Esto nos da una pauta de su naturaleza pero no es la única acepción.
El teatro es considerado una forma de arte, incluso se lo ha categorizado como arte escénico. En este tipo de representaciones se relatan historias mediante la actuación, discursos, gestos y sonidos. La escenografía también es una parte importante del teatro, ya que le otorga más realismo ante una audiencia.
El teatro es atemporal pero las obras teatrales siempre nos muestran características del tiempo en el que se vive. Ideas comunes en la sociedad o conceptos ampliamente aceptados son visibles en las obras de teatro de todos los momentos históricos. También los tabúes o las temáticas más controversiales se encuentran en las construcciones teatrales.
¿Cuál es su origen del teatro?
Los orígenes históricos del teatro pueden vislumbrarse en rituales mágicos relacionados con la caza y la recolección agrícola que, junto con la música y la danza, daban a las representaciones un carácter sagrado.
En el Antiguo Egipto se representaban simples obras con la historia de la muerte y resurrección de Osiris. Cada personaje se representaba con actores enmascarados.
Si bien el teatro se limitó mucho tiempo a los rudimentarios rituales dirigidos a los dioses, no fue sino hasta la antigua Grecia que los diálogos se fueron complejizaron hasta parecerse a lo que son hoy en el teatro moderno.
Componentes del teatro
¿Qué es la tragedia?
Se llama tragedia a una forma literaria (dramática) y teatral cultivada desde la antigüedad, en la que se representan con un tono solemne situaciones de conflicto en las que un personaje o una serie de ellos, por lo general de tipo ilustre o heroico, se ven enfrentados a causa de un error fatal o de las formas de su carácter a un destino irremediablemente triste, que suele desembocar en la muerte, locura o exilio del protagonista.
La palabra tragedia proviene de la voz griega tragoedia, que significa literalmente “canto del macho cabrío”, canción que se entonaba en Atenas durante las fiestas que rendían honor al dios Dionisos. Los primeros en representar tragedias para que las presenciaran los ciudadanos de sus ciudades fueron los antiguos griegos, quienes conferían al teatro y a la representación lírica un rol importante en la educación política, moral y ética de su ciudadanía.
El filósofo griego Aristóteles, primero en estudiar formalmente el género trágico en su Poética (IV a.C.), la definía como la más elevada de las formas de representación artística, ya que mostraba los eventos directamente al espectador (sin mediación de narradores) y porque mostraba a los hombres más elevados de lo que realmente son, para que su caída en desgracia tuviera un efecto catártico en la audiencia.
¿Qué es la comedia?
Se llama comedia a uno de los más antiguos géneros dramáticos, opuesto en su temática a la tragedia, es decir, caracterizado por tramas y narraciones que evocan a la risa y que tienen un final feliz. Según la describe el filósofo griego Aristóteles en su Poética (siglo VI a.C.), la comedia consiste en una representación de los hombres peores de lo que realmente son, lo cual posibilita que los espectadores se burlen de ellos, incluso siendo figuras poderosas en vida real.
Los antiguos griegos la cultivaron como una de las dos formas cumbre de la dramática, asociándola a la musa bucólica y pastoril de nombre Thalía, quien junto a Melpómene (musa de la tragedia) eran las inspiradoras del teatro. Desde entonces se representan estas dos artes mediante dos caretas: una sonriente y la otra llorosa, asociándolas a dos perspectivas en torno a la vida: la optimista y la pesimista.
La comedia, a diferencia de la tragedia, no se ocupa de enaltecer o de abordar solemnemente a sus personajes, sino que los escoge del vulgo y los somete no a un destino fatal, sino a los rigores del azar. De allí que en muchos tipos de comedia (como la de enredos), los personajes se libren de situaciones difíciles o embarazosas por la pura casualidad.
Sin embargo, esa ausencia de un destino trazado por los dioses en la comedia también entraña una importante noción de libertad humana, ya que cada quien puede en sus obras perseguir su propio futuro a voluntad, lo cual abre el camino para el disparate, la coincidencia, la sorpresa, los cambios de ritmo y otros recursos frecuentes en la estructura narrativa del género.