Objetivo: Identificará los lagos según la depresión que ocupan
Lagos.
Son cuerpos de agua dulce o salada que ocupan depresiones de la corteza terrestre al interior de los continentes. La ciencia que estudia a los lagos se llama Limnología. A diferencia de los ríos, los lagos constituyen un estancamiento, de tal manera que se puede decir que son depósitos de agua dulce, en su mayoría, que se encuentran sobre el continente. Su origen es variable y depende de las características climáticas y geológicas del lugar en que se formaron. Los lagos se alimentan de ríos, mantos freáticos, lluvia y deshielo, y constituyen ecosistemas muy vulnerables frente a las actividades humanas.
Las variaciones del nivel del agua de los lagos, dependen de las condiciones hidrográficas (tipo de alimentación) y climáticas (cantidad de precipitaciones) de la región donde se encuentran.
Existen inconsistencias en cuanto a las diferencias que existen entre un lago y una laguna. Según algunas definiciones, la laguna es una extensión de agua estancada, poco profunda como para permitir que la luz del Sol llegue hasta el fondo, por lo común a no más de 4 ó 5 metros. Sólo pierden agua por evaporación o por infiltración quedando así las sales cuando el agua se va, ello las vuelve generalmente muy saladas. Las plantas con raíces pueden crecer allí de una a otra orilla.
Como los lagos son más grandes y más hondos, las plantas con raíces sólo crecen a lo largo de sus márgenes y en ensenadas poco profundas. Suelen ser de agua dulce, puesto que sus aguas están circulando al ser alimentadas constantemente por algún río o arroyo y no se acumulan sales, puesto que no pierde agua por evaporación tanto como lo hacen las lagunas.
En la práctica no se suelen tomar en cuenta estas definiciones. Algunas comúnmente llamadas lagunas son muy profundas; otros extensos "lagos” son tan superficiales que están casi enteramente cubiertos de plantas. Para la mayoría de la gente, en realidad sólo el tamaño distingue los lagos de las lagunas: éstas son pequeñas, mientras que los lagos son grandes.
Por el origen de la depresión que ocupan, los lagos se clasifican de la siguiente forma:
Tectónicos.
La mayoría de los lagos son de este tipo. Se forman cuando por un movimiento tectónico, es decir, del interior de la Tierra, se produce un asentamiento en la corteza terrestre que da origen a una depresión o hundimiento, el cual posteriormente se llena de agua. Generalmente la forma de estos lagos es alargada. Los
lagos mexicanos de Chapala en Jalisco y Pátzcuaro en Michoacán, son tectónicos.
Volcánicos.
Se forman por la acumulación de agua en los cráteres o en las calderas de los volcanes inactivos. La caldera se crea por la destrucción de la cúspide de un volcán, pero cuando todo el volcán se destruye, la caldera queda casi al nivel del suelo. Su forma característica es circular o semicircular.
Muchos volcanes tienen agua en sus cráteres, como las lagunas del Sol y la Luna, en el Nevado de Toluca, en el Estado de México.
Glaciares.
Son los que se forman como resultado de la acción erosiva de los glaciares. Éstos, al avanzar con su enorme carga de fragmentos de roca, socavan el terreno. Al pasar de los años, el glaciar puede retroceder por el aumento de la temperatura global y queda únicamente la cuenca en el terreno, misma que se llena con el agua derretida de los glaciares.
Cársicos.
Son depresiones que se forman en la superficie de los terrenos donde predominan las rocas calizas o calcáreas, y por la disolución de las mismas. A estas depresiones se les conoce como dolinas. Si bajo la dolina se forma una gruta, puede desplomarse su techo y entonces se forma un cenote, como los que existen en la península de Yucatán.
Albuferas.
Son depósitos litorales de agua salada cercanos al mar con el cual se comunican. Están separados de las aguas oceánicas por un cordón litoral o barrera de arena. Las albuferas pueden formarse con el agua de los ríos que desembocan en ellas o por infiltración del agua de mar.